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Solitarios: Thomas Bernhard por Jmm Caminero

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Quizás Thomas Bernhard nos está avisando de la locura-irracionalidad-pasiones-pulsiones humanas, que todos tenemos, como individuos y como colectividad y como sociedad y como cultura y como ideología y como formando parte de un Estado.

Quizás nos esté indicando algo de lo que somos, un peldaño más en esa escalera, que ya viene desde la más profunda antigüedad, que el ser humano, a veces, siente-piensa que es una marioneta de si mismo. Pero que los hilos lo mueven-remueven desde dentro-fuera, uno mismo y uno no mismo. Y quizás, sabiéndolo, quizás seamos un poco menos irracionales, y quizás, seamos un poco más racionales-morales-observadores-pensativos-bondadosos. Y bellos, no solo exteriormente, sino bellos interiormente, o más bellos.

Quizás, un escritor-pensador-filósofo-artista-músico-científico-científico social lo único que quiere, es hacerse más bueno a si mismo, que nos hagamos más buenos a nosotros mismos, porque seamos más conscientes de lo que somos o podemos ser. En siglos anteriores, lo irracional lo describían como pecado o pecadores. Pero siempre es la misma historia con diversos matices.

– Nicolaus Thomas Bernhard, 1931, Heerlen, Países Bajos, + 1989, Gmunden, Austria. Describir algo de la vida y algo de la obra de una persona, es, a mi me lo parece casi imposible, pero creo, que aunque yo no soy muy dado, a entrar en los pozos profundos vitales-biográficos del ser-estar humano, si que la obra, se sea de un oficio o profesión o se sea de otro, la vida y obra, existen siempre túneles-acueductos-puentes-cuevas que se interrelacionan:

– Es obvio que en nuestro caso que estamos modestamente intentando analizar-sintetizar-valorar, este gran escritor, tuvo una infancia difícil, primero, como antes se denominaba al ser “hijo ilegítimo o hijo natural”, y con carencias económicas, afectivas, también problemas de salud graves.

Me parece a mí, que muchas de su trayectoria posterior, nos diría Freud, estaría insertada en la infancia, quizás aquí se cumpla, y creo, que muchas de sus concepciones-ideas posteriores, como novelista, poeta, escritor y observador en definitiva, también.

– Quizás, debamos sentir-pensar, que los escritores, vienen a cumplir, al menos algunos, el mismo papel que los profetas del Antiguo Testamento, son los profetas-oráculos laicos de nuestro tiempo-sociedad, por lo cual, nos enseñan-muestran nuestros blancos, pero también nuestros negros.

En el caso de nuestro autor, tuvo una relación demasiado complicada, diríamos con el mundo, con la sociedad, con su país-sociedad-Estado-ciudadanos, es decir, Austria.

Quizás, un escritor, a veces, exagerando, nos enseña lo que nosotros nos queremos ver-percibir-pensar-sentir, de nosotros mismos, como individuos, como colectivos-sociedad. Quizás, debamos, como Europa hace, en mayor o menor medida, a los artistas y a sus artes, que nos indiquen, que tengamos alguien que nos diga, lo bueno y lo menos bueno que producimos-somos-estamos-existimos-sentimos-pensamos o como respiramos-percibimos.

– Estuvo recluido durante dos años en un sanatorio para curarse de sus afecciones pulmonares. Es curioso, alguien tendría que realizar una tesis, para analizar como las enfermedades de la infancia y de la adolescencia, sean de un tipo o sean de otro, han creado después grandes autores y creadores, sean en literatura, música, artes plásticas. Entre nosotros a Saura, Tapies, por poner dos ejemplos.

– Como curiosidad, como debilidad, como dandismo, como irracionalidad, como quién sabe para superar un trauma de la niñez-infancia-adolescencia, coleccionaba, al fallecer, se le encontró, indican, cientos de pares de zapatos propios. A veces, me he preguntado, quizás era la manera de superar una infancia pobre, compleja, quizás alguna vez, no tuvo zapatos, o estuvieron rotos, quizás tuvo frío en los pies, y era una manera de superar los traumas-heridas-recuerdos del pasado.

Al final, todos arrastramos traumas-heridas-dolores-insatisfacciones-infelicidades-agridulces recuerdos. Lo que nos diferencia a unos y a otros, si los superamos, y como las ostras creamos perlas, o nos matan-hunden en otros problemas-traumas, y la rueda de Buda del sufrimiento continúa, pasándole a la siguiente generación, otros traumas. Quizás las artes y la literatura, el saber y la ciencia, solo sirva para eso, para darnos instrumentos-conceptos-ideas para mirarnos al espejo del trauma, y si no superarlo del todo, quizás construir una perla. Ese es el dilema.

Porque hasta dónde percibo de la vida de los demás y de la propia, todos arrastramos un dolor como una piedra de Sísifo arrastrándola y subiéndola cada noche al monte alto de la vida. Aviso para caminantes, cuidado si el que sufre el trauma acaba teniendo un gran poder, en una familia, en una empresa, en la sociedad, en una Cultura, en una Ideología, en el Estado. Cuidado. Cuidado si una persona con su trauma, a medias superados, asciende a un alto nivel del poder, sea del poder que sea. Porque las consecuencias, pueden ser impredecibles, léase-véase-recuérdese-piénsese el caso de y de… Ponga usted los nombres que quiera, y así de ese modo, usted se retratará a sí mismo.

Si analizamos biografías-obras de los autores-creadores-artistas, es porque son como espejos, que nos pueden indicar algo a nosotros mismos de nosotros mismos. Puede que de usted o de mí, tengamos diríamos ese hábito-costumbre-acto de “acumular algo”, aunque no sean zapatos, para superar algo, algo que quizás, ni siquiera seamos conscientes del todo. Al hablar de los zapatos de Thomas Bernhard, lo tomamos como metáfora-símbolo. Y usted, pone-debe incluir su herida, usted debe poner su nombre y adjetivo de su herida-sufrimiento-trauma…

– Cada autor, en el arte-artes al que haya dedicado su existencia, siempre rebusca-encuentra algún camino lateral, en la estética-oratoria-erudición. El tiempo me ha ido enseñando, que el arte concreto, es lo de menos, porque existen diríamos “sistemas de actos parecidos-similares”. Al final, el arte y el género o la combinación de artes o de géneros, es casi lo mismo, no digo lo mismo, pero si casi lo mismo. A mi modo de ver. Pero sé que esta afirmación no sería admitida por casi nadie.

Creo que esto le sucede a nuestro autor que comentamos, es lo mismo el género, sea poesía, o relato o novela o libro misceláneo o biográfico. Todo está escondido en todo, lo grande en lo pequeño, lo pequeño en lo grande, el silencio en el canto, el ruido en el vacío. Todo es formal y todo es simbólico y todo es metáfora…

Son los coetáneos, los que gestionan la cultura, los que analizan-critican los productos culturales, y al final, el público entendido o interesado en ese arte-actividad-saber-especialidad, los que indican-admiten si un producto cultural, debe permanecer, o debe olvidarse. Es decir, los que permiten que el “torero sea torero o siempre sea un aficionado al toreo”.

Pero este es el drama, que nos tememos, que muchas obras y autores, en todos los saberes, y no solo artes, se quedan, como eternos “maletillas” esperando su oportunidad, que nunca llega. Puede que muchos, no tengan calidad e ingeniosidad y creatividad y esencialidad suficiente. Puede que otros, se adelanten a su tiempo, otros, no sepan de marketing artístico, aquellos de allí, no hayan nacido en el lugar adecuado, los del otro rincón, que la vida, les apabulla tanto, que aunque han realizado-construido una obra importante, no la corrigen, o están en oficios, que nadie irá a ellos a buscarlos, pensando que tienen un pequeño diamante, aunque no sean genios. Y casi siempre, la maledicencia-rencor-envidia-cólera humano, que tanto mal, hace en todos los campos, y también en las artes.

– ¿Por qué ese tipo de frases en nuestro autor, encadenadas, en detalles casi obsesivos, que nos están indicando, no solo del autor, sino de la sociedad en la que existimos y vivimos, en la que somos, durante cincuenta o setenta años…?

¿Es una manera, otra más, de las tantas existentes en estos dos últimos siglos, de mostrarnos-enseñarnos-enfrentarnos a lo irracional del ser humano, de lo individual, de lo colectivo-grupal, de la sociedad, incluso de los parámetros culturales, en gran medida? ¿Es indicarnos que este autor, como todos los que entran, o casi todos, profundamente en el pozo-laberinto-volcán de sí mismos, encuentran multitud de aspectos racionales-irracionales, y que negamos tener, pero que están dentro de nosotros?

Bajemos el telón de este modesto artículo. Hay artículos, que se terminan las palabras, las mil y pico palabras, y te das cuentas, que apenas, has rozado al autor y su obra, que solo has picoteado algo de ambas cosas, aunque quizás, ambas cosas, esos roces, sean esenciales-accidentales-superficiales-profundos para entender algo del todo, pero sobretodo para comprender algo de ti. Ahora, ahora usted estimado lector desconocido para mí, sustituya, los zapatos de Thomas Bernhard por su “trauma-herida”, sustituya, usted lo de escritor de Thomas Bernhard, por su oficio o profesión, sea la que sea, cambie la infancia de Thomas Bernhard, por la suya…

https://www.facebook.com/cuadernossoliloquiosjmm   © jmm caminero (05 sept.-06 oct. 2017 cr).

Fin artículo 959º: “Solitarios: Thomas Bernhard”.

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